¿Eres adicto a tu smartphone? ¡Aquí está una prueba!


Hace pocos años, estaba en la tienda de abarrotes pasando por los pasillos y se me empezaron a caer mis cosas. No podía agarrar nada bien y cajas y latas se me estaban escurriendo de la mano.

Cuando llegué a la caja registradora, me estaba preocupada. Las cosas se me caían de la mano y rebotaban en la cinta transportadora. Pasé mi tarjeta de débito al cajero para pagar y se me escurrió de los dedos. ¿Qué pasó conmigo?

Entonces miré hacia la mano. Estaba agarrando mi iPhone. ¡Con razón no podía yo agarrar nada!

¿Con qué frecuencia llevas contigo tu smartphone? ¿Cuántas veces al día miras tu smartphone?

Según un reportaje de Gallup, 52% de dueños de smartphones miran sus teléfonos unas cuantas veces o más cada hora. Si eres como yo, ni lo piensas dos veces en lo dependiente que eres de tu smartphone—o te hace reír.

¿Es una cosa mala constantemente agarrar nuestros smartphones y depender de ellos para todo de leer el periódico y nuestros correos electrónicos a sacar fotos y videos a buscar cosas en Google? Me encanta mi smartphone tanto como cualquiera, pero hacer algo sin pensar ni cuidar no puede ser una cosa buena.

Dolor en el smartphone

Usar nuestros smartphones sin considerar lo que hacemos en ese momento puede ser peligroso para nuestra salud—literalmente. Algunos efectos de usar tu smartphone demasiado incluyen:

Cuello del envío de mensajes de texto. Sí, de verdad existe. Un cirujano de cuello en la Ciudad de Nueva York notó que cuando nos inclinamos la cabeza para ver la pantalla de nuestros smartphones, nos aplicamos más de 60 libras de presión en los cuellos.

Vista cansada. El dolor de cabeza, el dolor de los ojos, la visión doble, el mareo—todos estos síntomas, también conocidos como “Síndrome de la visión de computadora,” resultan de leer algo en una pantalla pequeña.

Sueño interrumpido. Estudios muestran que la exposición a la luz azul de las pantallas de los smartphones después de las nueve por la noche interrumpe nuestro sueño y puede afectar nuestros niveles de melatonina, nuestra hormona de sueño natural.

“Tecnoferencia.” Nuestra atención es interrumpida por nuestros smartphones y puede interferir con nuestras relaciones, especialmente cuando escuchemos a medias a la gente alrededor de nosotros.

“Contenido hecho polvo.” Pues, no es un término técnico, pero describe el cansancio que nos sentimos después de consumir un torrente de contenido y mensajes en nuestros smartphones.

Si habláramos de las drogas duras, diríamos, “No las tomes.” Pero si hablamos sobre “abusar de la tecnología” o “los peligros de los smartphones,” ponemos los ojos en blanco.

Desarrollar buenas costumbres con la tecnología

Desarrollar cualquier costumbre, sea buena o mala, requiere práctica, recordatorios, y repetición. Aquí están algunos consejos para cambiar cómo usas y piensas en tu smartphone.

  1. Apágalo. Colocar tu smartphone en tu bolsa o bolsillo todavía permite que los sonidos, los zumbidos, y la vibración interrumpan tu comida o conversación. Apágalo por completo. Todo el mundo todavía estará listo para charlar cuando lo enciendes de nuevo.
  2. Instala una estación de carga. Coloqué una estación de carga en la puerta principal de mi casa. Ahora mi familia tiene que caminar a través de la casa entera para conseguir nuestros dispositivos en lugar de estirarnos para ellos compulsivamente.
  3. Compra una radio despertador. Si te despiertas con el despertador de tu teléfono, la tentación es demasiada grande leer mensajes tan pronto como te despiertes. Compra una radio despertador o un reloj zen para despertarte más delicadamente.
  4. Prohíbe los dispositivos electrónicos en el dormitorio. Fracaso a menudo, pero trato de pensar dos veces antes de jugar la última ronda de Palabras con amigos en la cama.

Entender bien cómo usamos la tecnología es importante para nuestra salud física y mental y para nuestras relaciones. No seas esclavo de tu smartphone.

Haz una autoevaluación

Evalúa cómo usas—o posiblemente abusas de—tu smartphone. Aquí está una prueba para empezar:

  1. Llevo conmigo mi smartphone en la mano más que en mi bolsa o bolsillo.
    1. Verdad.
    2. A veces.
    3. Nunca.
  1. Duermo con mi smartphone en la mesita.
    1. Claro que sí.
    2. De vez en cuando.
    3. De ninguna manera.
  1. El despertador de mi teléfono me despierta.
    1. Claro que sí – es conveniente.
    2. Sólo si quiero asegurarme de levantarme temprano.
    3. Uso una radio despertador.
  1. Pongo el celular en la mesa en un restaurante.
    1. Sí – no quiero perder una llamada o mensaje de texto.
    2. Sólo si estoy esperando una llamada o mensaje de texto importante.
    3. No, lo guardo en mi bolsa.
  1. Traigo mi celular al baño.
    1. Claro – para tener algo que leer.
    2. A veces pero no a menudo.
    3. Nunca.
  1. Apago mi celular cuando estoy con mis amigos o familia.
    1. Rara vez – puede que alguien tenga que ponerse en contacto conmigo.
    2. Generalmente – a menos que esté sacando fotos.
    3. Verdad.

Si escogiste en su mayoría la letra “c”, ya tienes buenas costumbres de tecnología – ¡sigue así! Si escogiste en su mayoría la letra “b”, vas bajando una bola de nieve hacia la tecnología mecánica. Si escogiste en su mayoría la letra “a”, tus costumbres de tecnología no son saludables y probablemente eres irrespetuoso hacia tu familia, tus amigos, y tus colegas.  

No digo que debes tirar tu smartphone. Pero sí digo que debes dedicar un poco de tiempo-lejos de tu smartphone-para comprender cómo lo usas, y cómo puede afectar tu salud y tus relaciones con tu familia y tus amigos. Úsalo cuando lo necesites de verdad y entonces guárdalo. ¡Tienes que vivir la vida!

Aliza Sherman es pionera web, autora e instructora del bienestar tecnológico. Síguela @alizasherman para más #worklifetechzen

-Translated by Bill O’Connor

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