Maneras de mimarte en casa


Nada te hace la piel sentir mejor que tener un tratamiento facial. Cuando tienes un evento especial que te acerca y quieres que la piel brille, un tratamiento facial puede llevar tu apariencia al siguiente nivel, destacando el resplandor natural de la piel. Cuando se trata de un tratamiento facial, hay dos opciones básicas: hazlo tú mismo en casa o pide una cita en un salón de belleza. Si dejas que otra persona haga todo el trabajo quizás te relajes más, pero hacerlo tú mismo tiene grandes beneficios económicos. Si te sientes un poco aventurero, ¿por qué no tratas de hacer un tratamiento facial tú mismo?

Empezar con un tratamiento facial tú mismo

Un tratamiento facial en casa empieza con la piel limpia. Ata el pelo largo y lávate la piel con tu limpiador facial favorito. Asegúrate que quitas cualquier residuo de maquillaje en los ojos. Cuando la piel esté limpia, es hora de la limpieza al vapor. Este proceso ablanda las células de piel muerta para que sea fácil quitarlas; así los ingredientes en el tratamiento facial pueden penetrar la piel más hondamente. La limpieza al vapor también aumenta la circulación y te da la piel un brillo saludable.

Para limpiar al vapor en casa, hierve el agua en la estofa y quita la olla de la hornilla. Coloca una toalla grande sobre la cabeza para dirigir el vapor hacia tu cara. Pon la cabeza a 12 pulgadas de la vasija. Entonces permite que la piel absorbe la humedad durante 5 minutos. Algunas personas disfrutan de añadir hierbas o gotas de aceites esenciales al agua para tener una experiencia más como en el salón de belleza. El aceite de menta es tonificante y energético mientras el aceite de lavanda tiene un efecto calmante.

Escoge tu tratamiento facial

No es difícil hacer una máscara facial en casa. Es probable que puedas usar ingredientes que ya están en tu refrigerador. Los tipos de ingredientes que escojas dependen del tipo de piel. La piel seca beneficia de una máscara más cremosa que humecta mientras la piel aceitosa responde mejor a los ingredientes que ajustan los poros.

El yogur regular sirve de buena base para las máscaras de piel. Mezcla tres cucharadas de yogur con una cucharada de miel. La miel es un buen humectante, un ingrediente que extrae el agua del medio ambiente hacia la piel. Las bananas machacadas o los aguacates son otros ingredientes que sirven bien para una máscara de yogur. Simplemente haz puré de las frutas en un engrudo usando un tenedor o una licuadora.

Una máscara de leche es otra máscara que puedes hacer tú mismo para la piel seca. De acuerdo con la leyenda, éste fue uno de los secretos de Cleopatra para mantener la piel bonita. Empieza por mezclar bastante leche en polvo con agua para crear un engrudo grueso. Entonces ponte el engrudo en la cara durante 10 minutos. Puedes ser creativo y añadir la miel u otra fruta de puré al engrudo (las frutas son ricas en los antioxidantes, los cuales ayudan a purificar la piel).

Para la piel seca, añade unas gotas de jugo de limón fresco a yogur regular y ponte la mezcla en la piel. Coloca dos trozos de pepino sobre los ojos y relájate. Después de 10 minutos, quítate la máscara y con una bolita de algodón ponte una solución diluida de vinagre de cidra de manzana en la cara. Para hacer la solución de vinagre, mezcla una parte de vinagre de cidra de manzana con dos partes de agua.

Embellecerte la piel en casa

¿Parece opaca la piel? La exfoliación quita las células de piel muerta que te hacen tener la piel opaca. Puedes hacer tu propio exfoliante por mezclar dos cucharas de azúcar con una cuchara de miel. Tú puedes usarla como una lavada para embellecerte. ¡Disfruta de cómo brilla la piel!

La conclusión

Tú puedes hacer una cita para un tratamiento facial, pero ¿por qué no ahorras el dinero y hacerlo en casa? Diseña tus propias máscaras de piel y cremas faciales usando ingredientes tal como yogur, mayonesa, leche en polvo, avena, y purés de frutas.

 

 

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